27 enero 2010

Ferran Adriá y El Bulli como modelo de negocio

Ayer tuve ración doble de Ferrán Adriá y no fue porque estuviera cenando en El Bulli (ya sabéis que no abre en invierno) sino porque nos llegó la noticia de que va a cerrar durante 2 años (2012 y 2013) para volver en 2014 con un nuevo formato y, además, también tuvimos la oportunidad de ver la entrevista que le hizo Pablo Motos en El Hormiguero (Cuatro).

He de reconocer que desde hace tiempo el modelo de negocio que propone Ferrán basado en "priorizar la investigación por encima de la producción" me interesa y me gustaría intentarlo en aquello a lo que me dedico, la consultoría de seguridad.

Entiendo que no es fácil, pero hay elementos que me atraen (además de que también iba para economista como el que suscribe):
  • Que la innovación sea verdaderamente el driver del negocio. Por una parte, todo el mundo sabe que con el restaurante no se gana dinero ya que se convierte más en un centro de experimentación o en una forma de enseñar lo que se ha innovado (de hecho, la "vanguardia radical" no es, en principio, para muchos). Y por otra, se trata de un modelo de negocio que no puede crecer fácilmente puesto que, al crecer, lo normal es que la calidad no se pueda mantener... (para eso hay otros modelos de negocio, basados en el volumen, franquicias, etc.)
  • Que no busca solo ser buen cocinero, como dijo durante la entrevista, hay millones de personas que cocinan muy bien, lo que él hace va un poco más allá, es la experimentación, la novedad, el disfrute de la experiencia, la sorpresa...
  • Que se trata de un trabajo en equipo. Evidentemente, nadie en su sano juicio puede pensar que todo es obra de Ferran (aunque está claro que es la cabeza visible).
  • Que no es fácil de copiar. Al propio equipo de Ferran les ha llevado más de 20 años llegar hasta donde están, así que otros que quieran llegar tienen un largo recorrido por delante.
  • Que es un modelo que permite el crecimiento. La innovación puede traducirse en nuevos instrumentos, nuevas recetas, etc. que permite su venta y explotación por terceros a través de la venta de derechos de uso o de innovación.
  • La enseñanza, la educación también tiene un peso importante, tanto para difundir los logros alcanzados como para captar nuevos talentos.
Quizás, cuando hablamos de consultoría artesana, ¿deberíamos mirar al modelo de El Bulli?

Vía | Cinco Días, Cuatro
Technorati Tags: Adriá, Bulli, innovación, management

2 comentarios:

ahernandez dijo...

En un entorno tan industrializado como el nuestro (plagado de "franquicias") habría cabida para un "Bulli de la consultoría de seguridad"?

Estarían los clientes dispuestos a pagar los precios que deberíamos poner a dicha labor consultiva para poder mantener los márgenes y hacer frente al coste productivo de dicha consultoría?

En mi opinión, Ferrán Adriá está dónde está por méritos propios por un lado, y por otro, porqué hay gente dispuesta a pagar cantidades astronómicas por una comida, innovadora, cierto, pero comida al fin y al cabo (y dichos perfiles no están exentos de cierta "excentricidad")


A.

Sorani dijo...

Hola ahernandez, ya echaba de menos tus comentarios.

Yo creo que si la "experiencia" que proporcionamos al potencial cliente, no tiene porque haber problemas para establecer unos honorarios acordes (tampoco El Bulli es el restaurante más caro)

De todas formas, es cierto que la innovación radical no es para todos, eso hay que asumirlo, así que para obtener un crecimiento sostenido hay que apostar por la innovación.